sábado, 4 de diciembre de 2010

Mister ese de eme - Colofón-.

- Hola, acá lo traje…ahí está.- dije, mirando la cuesta hacia el delineado horizonte, como haciéndome el desinteresado-.
¡Silencio! Por favor…escuchen:
- Me encanta…gracias, me va servir. -dijo luego ella-

Iquique, SDM.
Fue ese día el que choque, cuando quería cruzar el puente y cuando valía de algo todo lo que decía. Ahora fascinado ante los edificios, y mientras la gente pasa y pasa, mientras camino en este día  funky de incipiente primavera. Mientras, todos caminan sin querer mirarse, absurdamente todos, y entonces caminan hasta que chocan. Lo triste es que es ahí, en la colisión, cuando se dan cuenta de que estaban caminando. Y por su puesto yo choque en ese día jabonoso, yo choque con lo que estaba buscando, como tantas veces he chocado con ella, pero al fin de cuentas no termino desabrochando nada. No importa la letra, ya estoy resignado, siempre va ser lo mismo, mi cráneo congelado y los dientes apretados, cerrados. La carne de mis labios siempre carente de elocuencia sin tino para cifrar algo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario