Sutil entre el centro de gravedad, en medio de la solera. Ahí me paré a pensar un poco. De repente saliste del sueño y de la cenega de la memoria a reventarme el cerebro comprimiéndome el cráneo.
Aunque en verdad no tenga mucho que decir ni mucho que hablar. Me figuré entre la niebla, descalzo, de media tarde y el olor a bajativo y arroz fresco.
Tú, pardilactea favorita…elegida entre el mezcal y la dicha costera de seguir viéndote. Optimista el que te vio a medias, caminando igual, nena. Serás sombra de ripio avisado y el violonchelo precioso, santera del mil y algo. Turbulenta.
Desaparecida o desapareciste.
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