Cálida, viene desesperada, pide a gritos quien sacie su deseo de sentirse mujer, grito desgarrador, casi un susurro, silencioso ímpetu. Traiciona el más íntimo de sus pensamientos, aquel que yace sumergido clamando piedad, que busca un segundo más de cariño, un poco del más puro querer.
- Por Klim Goldwyn-Meier-.
es de Meyer??
ResponderEliminares de un escritor deportivo que vivío conmigo en mis viajes por tel aviv.
ResponderEliminarqué sensual esta entrada. tu blog en general es sensual, me gusta y me interesa la artesanía en barro ajajaj... holi (:
ResponderEliminarlos consoladores cajún son parte de la variada artesanía. =)
ResponderEliminaraunque soy más dado a la la manofactura en mimbre la verdad.
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