domingo, 26 de abril de 2015

Llegué a mi casa considerablemente borracho, subí las escaleras lento, antes compré una cocacola. Abrí la puerta y comí algo. Cuando llegué a mi casa la Cata estaba acostada en mi cama, posiblemente borracha por la noche anterior, Montoya me dijo que había llegado media hora después de yo haberme ido. En fin, estaba acostada en mi cama y se ve tan bonita. Me acosté en mi cama con ella, de hecho aun sigue dormida, medio dormitando y conversando de forma inconexa, a veces pienso que tiene anemia, pero nadie que esté enfermo de anemia puede ser tan suave, tan de mi agrado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario