domingo, 3 de mayo de 2015

Mi desencanto para hacia el género y su transcendencia en mi vida.

Llevo una vida viendo esto, observando como toman algo que me parece mio de alguna forma, aunque exista desde mucho antes que yo. Siempre se cumple el ciclo, siempre el movimiento es completo, como los abrazos. Ahora, acá sentado desde mi computadora medio viendo los expedientes secretos x, después de comer algo sencillo y habiendo dejado a Catalina en la micro, me siento y la fotografía aparece en mi cara. A veces pienso qué despropósito esta mierda, otras sencillamente acepto la condena infinita y absurda que soporta el hombre por el hecho de ser hombre, por reinar sobre todas las criaturas de la tierra. Así, mastico mi comida, enciendo el televisor, veo si se me ha escrito algo, figuro en qué lugar del mar puede estar ese contenedor con mi ropa y la de la Cata proveniente de Beijing. En fin, vi la imagen que subieron de Suicide Squad como adelanto y mi reacción fue fría, como obvia, como cuando se ve un niño intentando apilar algo de manera caótica y finalmente queda todo en el piso. También vi lo de Batman versus Superman y ocurrió lo obvio de nuevo. Qué puedo decir sobre esto, Schopenhauer dice que el insulto y el oprobio tienen capacidad modeladora sobre el insulto y sobre el oprobio. Lo he hecho, pero desesperanzado, la tarea de pulir un diamante con otro diamante es monumental, se necesita mucha convicción y algo de tiempo libre, cosas que en verdad probablemente posea pero pienso inanes a fin de cuentas, por lo del ciclo que dije al principio. Cuál es el ciclo, el ciclo es el mismo que versa sobre todas - la mayoría, quizá sólo algunas- cosas: toman un concepto de mi agrado, sin ir más lejos los superhéroes de tiras cómicas, lo explotan industrialmente de manera inocua para olvidarlo y explotarlo nuevamente de forma industrial pero ahora de manera grosera, descarnada e insulsa, para luego olvidar nuevamente, para luego depurarlo absolutamente - aquí me quiero detener un par de lineas, aquí se contiene el abuso que genera mi desazón, porque la grosería redimida todos sabemos que es sagrada, eso entendí de la historia del apóstol Mateo, así que encuentro de tal nivel de vileza y crapulosidad el regalar algo como la trilogía de The Dark Knight y luego dar ese montón de comistrajo de personajes y antagonistas de calidad berreta- para finalmente entregar un producto hecho de polímeros acompañado de una estética infantil, poco estudiada y tonta. El circuito se cumple todas la veces, de todas la maneras, nada escapa a él, el agujero negro de la civilización moderna es el tratamiento desprolijo de los argumentos, a todos les gusta mucho ver fuegos artificiales, pero es una simulación, uno quiere ver el fuego en verdad, quiere ver carne rostizándose. El gran rapero Ice-T dice que los ganadores lo pierden todo algún día, también arenga give me your money or give me your life!, hay que reconfortarse con eso versos y esperar la meseta del ciclo que viene.  

Estuve pensando en una idea, como una especie de crossover de comedia romantica y cyberpunk. Mi idea es mezclar parcialmente los argumentos de Annie Hall con Doce Monos, pero agarrando más la idea de La Jetée de la relación hombre futuro-presente/mujer presente-pasado, tiene que generar el saudade que genera Lost in Translation, ese es el concepto que quiero transmitir. Eso se me vino a la cabeza por una idea sobre parejas sin horizontes que la Fariña me dio hace algún tiempo. Pienso que eso y sumar elementos de Thomas de Quincey resultarían en algo agradable como El Quinto Elemento, pero menos plástico, y estéticamente atractivo como Blade Runner y sin el desamparo que naturalmente se deposita en nuestra almas cuando vemos la expresión feliz de la perfección visual y argumentativa cuando muere Rutger Hauer.

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