domingo, 19 de marzo de 2017

Solaris.

Estaba pensando la otra vez, pensando sobre pensar. En serio, no estoy bromeando, estaba en el patio trasero de mi casa de Iquique, habían fumigado hace poco, Valentín se llama el jardinero, la cosa es que fumigó y yo estaba viendo a los chanchitos de tierra mientras arrancaban, era como un éxodo, de hecho era precisamente eso: un éxodo, los pobres animales se amontonaban fuera de los límites del pasto, arrinconándose a cada parte de loza que existiera, trataban de subir, me dio pena la suerte que corrieron, fueron exterminados y no hicieron nada, sus insulsas vidas terminaban así, con una aniquilación de la que ni siquiera eran víctimas directas, porque en verdad fumigaron para que se murieran los gusanos que se comen las cucardas, así que nadie quería en verdad matar chanchitos de tierra, pero cuando uno es Dios no distingue las nimiedades del acto proyectado, así que murieron, los insectos que pudieron salir del ambiente ponzoñoso terminaron muriendo aplastados o envenenados más tarde, cuando los vi acopiándose uno sobre el otro me acordé de Guerra mundial z, exactamente así se veían, intentando evadir infructíferamente su destino, ayudé a algunos, se podría decir que soy el Pablo Neruda de los chanchitos de tierra porque tomé una hoja –ese es como mi Winnipeg- y traté de sacar varios y llevarlos al jardín de adelante, siempre que pienso en la guerra civil española me da pena, quizá no pena, quizá sea algo parecido al abatimiento, pienso en los republicanos españoles y me acuerdo de ese amigo de la Jimena que su abuelo había estado en un campo de refugiados o detenidos, hubiese sido el sueño cumplido, la utopía realizada, voy a anotar esto: mi relación con la Jimena fue como la guerra civil española, somos la guerra civil española o somos republicanos irlandeses, nuestro amor es como el IRA. Todo esto me recuerda a Por quién doblan las campanas, ese libro me genera abatimiento, en verdad no sé bien qué me genera pero no me transmite felicidad o, siendo más concreto, alegría. Ese libro también me trae a la cabeza El bueno, el malo y el feo, lo digo por el argumento, nunca he investigado, pero el argumento igual es parecido, lo de botar el puente, igual esa es la parte más latosa de la película y del libro, si me hicieran elegir creo que me quedo con Por unos cuentos dólares más y con Once upon a time in the west, pero siendo sincero me gustan todas, hasta my name is nobody.

Estaba pensando la otra vez, pensando sobre pensar. Uno se gasta la vida pensando, aunque hay gente que no piensa nada, no hablo de ese cliché culiao de esa gente imaginaria que se deja llevar por el momento o por la volá o lo que sea, porque quién puede vivir así, pues nadie, se lo digo de primera mano, porque yo soy un humano y no conozco ningún otro humano que viva así, simplemente son hueones impuntuales o flojos o despreocupados, pero nadie puede realizar el ejercicio práctico de dejarse llevar por el momento y no pensar jamás, obvio que terminarías sin riñones en un vertedero o desangrado en la frontera o muerto, porque no pensar en eso termina, en muerte, muerte temprana trato de decir. De cualquier forma, hay gente que no piensa nada, en términos reflexivos, no sé si es bueno o malo eso, no lo leo en términos éticos, lo que me recuerda a eso que decía Virginia Woolf en Un cuerto propio, en verdad citaba a un tipo que no recuerdo, el sujeto decía algo así como que todos hablaban de que pensaban un montón y él nunca había realizado ese acto y Virginia Woolf respondía la cita diciendo que por eso el hueón era un escritor de mierda, porque no pensaba nada y a eso voy, no pensar te transforma en un ser de mierda, funcional obviamente, pero de mierda, además que en un pésimo escritor. Siempre que me acuerdo de ese libro se me viene a la cabeza ese poema de Christina Rossetti, me gustan los primeros dos versos my heart is like a singing bird/whose nest is in a water'd shoot, me parece fabuloso, siempre que hablo de Virginia Woolf me acuerdo de la Jimena, como que los tengo vinculados inconscientemente y me da risa, eso demuestra que lo recuerdos son permeables, son volubles, tiene una capacidad dúctil impresionante. Pensar es recordar, dice Céline, y recordar es soñar a fin de cuentas, siempre es ficción, con esto no trato de validar la subjetividad absoluta, para nada, por el contrario, la realidad es una sola, a menos que estuviéramos en la matrix, entonces la realidad sería igual una, pero además con una realidad generada por las máquinas sobrepuesta a la real realidad, por así decirlo. De Matrix, pensaba la otra vez, me gustan varias cosas, la que más me gusta, eso sí, es cuando no sé qué hacía antes Neo, durmiendo creo, no estoy seguro, la cosa es que va a desayunar y tiene que comer esa mierda que comen que es como pegamento y uno de los miembros de la tripulación le empieza a conversar –esa es mi escena favorita, o sea, mi dialogo favorito- de cómo las máquinas sabían el sabor de las cosas y a su vez producían la sensación en los humanos  –igual la respuesta es fácil, porque la matrix tiene que estar basada en un humano o varios humanos, al final la matrix es una experiencia replicada y entregada al azar, no hay nada nuevo, así que está destinada a la muerte y el caos como todo en el universo-, al final el tipo le dice a Neo que negar nuestros propios impulsos es negar lo que nos hace humanos. Qué cuático que dijera eso el tipo, esa escena igual me recuerda la de Alien, la primera, ahí igual están desayunando y queda la cagá, sale el xenomorfo o proto xenomorfo y como que comienza la historia ahí, la verdadera historia, es un quiebre argumental profundo, porque es ahí cuando los tipos pueden ver la expresión de sus decisiones, de sus impuslsos, y en Matrix también, porque después Neo va a ver a Oráculo.

Estaba pensando la otra vez, pensando sobre pensar. Cuando hablo de pensar no intento expresar la idea de distribución de tiempo, porque la gente tiende a decir eso, confunde las cosas, pensar es un acto reflexivo, una cuestión ontológica, igual que escribir, no trato de decir que soy un tipo notable por hacerlo, sólo estoy mencionando que lo hago y que lo considero importante y de hecho creo que el acto de pensar culmina en escribir, ahí queda perfecto de alguna manera. Cuando alguien dice que pensó mal algo, que no lo pensó bien, no sé, suena hasta lógico si uno lo repite varias veces, pero es una idiotez en el fondo, obvio que lo que pasó es una mala distribución de tiempo seguida de una mala priorización de elementos, pero eso ni por suerte es porque el proceso de pensamiento no llegó a buen puerto, es porque el proceso no existió jamás, igual es una estupidez conflictuar por una minucia así, al final el lenguaje no termina en lo denotativo ni en lo aparentemente lógico, así que da igual, a lo que iba es que hasta para ser un tarado hay que pensarlo, hay que pensarlo primero y asimilarlo y luego me imagino que la cuestión se da sola y con el tiempo uno prescindirá de pensar como esa gente que no quiere que vacunen a sus hijos. Siento que esto tiene muchas veces la palabra pensar, como Solaris, dicen como mil veces pensar y mil veces recuerdo, una vez Pancho me preguntó sobre la película o a lo mejor del libro, yo le hablé de la película, nunca he leído el libro, quizá algún día lo haga, le dije que encontraba buena, se supone que la escena de la autopista fue grabada en Japón, qué perfecto es el efecto que produce esa secuencia, Tarkovsky era un tipo que pensaba mucho, está demasiado bien la autopista como metáfora del viaje al espacio, igual me gusta la escena en que flotan y creo que lejos lo mejor es cuando ven el video, a veces creo que esa escena de Belleza americana de los dos jóvenes mirando la grabación de la bolsa es como un homenaje, a lo mejor lo sea indirectamente, Sam Mendes igual es un tipo que piensa mucho y el efecto en los personajes es parecido, después del video la suerte está echada para todos.  

Estaba pensando la otra vez, pensando sobre pensar. Llegué a la conclusión, igual es obvio, de que me gusta cómo piensa El Perfecto, yo leo su blog, o sea, llevo un buen tiempo leyéndolo y encuentro que escribe bien. Pensaba la otra vez que El Perfecto piensa como en solipsismos, como por denominarlo de alguna manera, eso lo hace sumamente interesante, me gusta harto eso, de la vereda contraria está Mocho, él piensa en puras galimatías, por eso no me gusta su poesía ni nada de lo que escribe, yo no sé cómo pienso, me gusta creer que pienso como esas máquina de Rube Goldberg, como que muchos pasos para hacer algo simple, este texto es probablemente un ejemplo de eso, me di muchas vueltas y muchos preámbulos y en verdad dije un par de cosas, como que me gusta Matrix y Solaris y que encuentro importante pensar, todo estas palabras sueltas así, desperdigadas en la nada para decir dos ideas culias, pero todos somos Josef K, así es la vida, así es la literatura. Ahora, quería comentar que leí un texto del Perfecto en el que hablaba sobre la inercia y la impermanencia, es bueno, me gusto harto lo del principio igual, lo de la fuente de sodas a la que nunca entra, es un gran texto, me gustó harto, quiero ser enfático en el harto. Me acabo de dar cuenta que escribí solipsismos en vez de solecismos, pero igual bien, involuntariamente acerté todavía más, como sea, creo que las palabras de él me trasmitieron una especie de sensación de orden, de armonía, como que el movimiento dialéctico que plantea termina reafirmando una idea, yo creo en todo lo contrario, en eso que dice Adorno de la dialéctica negativa, me gusta harto Adorno, además se vestía bien. La cosa es que cuando el Perfecto mira el movimiento al final ve equilibrio o equivalencia o no sé –esto lo estoy infiriendo, no me consta que lo piense-, pero en verdad el movimiento sólo revela la contradicción misma, la naturaleza conflictiva y violenta de las cosas, pienso como Herzog en Grizzly man o como ese aldeano polinésico en Into the inferno que decía que al final todo iba terminar siendo lava y sufrimiento y horror cósmico.


Estaba pensando la otra vez, pensando sobre pensar. Al final, siempre al final, todo termina como la casa de Usher, Poe es el escritor que más pensó, por lejos el que más pensaba, el segundo que más pensaba era Cioran, él dijo “después de todo, seguramente hay algo real en este mundo” y en verdad estaba citando a Keats, lo que me parece demasiado genial, porque fue Keats el que ordenó que en su tumba pusieran “aquí yace alguien cuyo nombre fue escrito en el agua” y recordar a Keats nos lleva inevitablemente al bueno de P. B. Shelley y luego de pensar en él obvio que viene Mary Shelley, me gusta decir que ella es la mejor escritora de la historia, siento que estoy enamorado de ella. A propósito de mujeres escritoras, leí hace poco un poema de la Feña Flores, Un amor que no moleste creo que era el título o el primer verso, no estoy seguro si tenía título, pero el poema era bueno, yo no podría escribir eso, o sea, me parecería horroroso sentir eso, me desentiendo y a la vez me gusta, así es la verdadera poesía, el espíritu de la literatura, el espíritu de la ciencia ficción. ¿Si fueras a Solaris, quién aparecería? La respuesta es obvia.

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