Estaba pensando la otra vez, pensando sobre pensar. En
serio, no estoy bromeando, estaba en el patio trasero de mi casa de Iquique,
habían fumigado hace poco, Valentín se llama el jardinero, la cosa es que
fumigó y yo estaba viendo a los chanchitos de tierra mientras arrancaban, era
como un éxodo, de hecho era precisamente eso: un éxodo, los pobres animales se
amontonaban fuera de los límites del pasto, arrinconándose a cada parte de loza
que existiera, trataban de subir, me dio pena la suerte que corrieron, fueron
exterminados y no hicieron nada, sus insulsas vidas terminaban así, con una
aniquilación de la que ni siquiera eran víctimas directas, porque en verdad
fumigaron para que se murieran los gusanos que se comen las cucardas, así que
nadie quería en verdad matar chanchitos de tierra, pero cuando uno es Dios no
distingue las nimiedades del acto proyectado, así que murieron, los insectos
que pudieron salir del ambiente ponzoñoso terminaron muriendo aplastados
o envenenados más tarde, cuando los vi acopiándose uno sobre el otro me acordé
de Guerra mundial z, exactamente así
se veían, intentando evadir infructíferamente su destino, ayudé a algunos, se
podría decir que soy el Pablo Neruda de los chanchitos de tierra porque tomé
una hoja –ese es como mi Winnipeg- y traté de sacar varios y llevarlos al
jardín de adelante, siempre que pienso en la guerra civil española me da pena,
quizá no pena, quizá sea algo parecido al abatimiento, pienso en los
republicanos españoles y me acuerdo de ese amigo de la Jimena que su abuelo
había estado en un campo de refugiados o detenidos, hubiese sido el sueño
cumplido, la utopía realizada, voy a anotar esto: mi relación con la Jimena fue
como la guerra civil española, somos la guerra civil española o somos
republicanos irlandeses, nuestro amor es como el IRA. Todo esto me recuerda a Por quién doblan las campanas, ese libro
me genera abatimiento, en verdad no sé bien qué me genera pero no me transmite
felicidad o, siendo más concreto, alegría. Ese libro también me trae a la
cabeza El bueno, el malo y el feo, lo
digo por el argumento, nunca he investigado, pero el argumento igual es
parecido, lo de botar el puente, igual esa es la parte más latosa de
la película y del libro, si me hicieran elegir creo que me quedo con Por unos cuentos dólares más y con Once upon a time in the west, pero siendo sincero me gustan todas, hasta my name is nobody.
Estaba pensando la otra vez, pensando sobre pensar. Uno se
gasta la vida pensando, aunque hay gente que no piensa nada, no hablo de ese
cliché culiao de esa gente imaginaria que se deja llevar por el momento o por
la volá o lo que sea, porque quién puede vivir así, pues nadie, se lo digo de
primera mano, porque yo soy un humano y no conozco ningún otro humano que viva
así, simplemente son hueones impuntuales o flojos o despreocupados, pero nadie
puede realizar el ejercicio práctico de dejarse llevar por el momento y no
pensar jamás, obvio que terminarías sin riñones en un vertedero o desangrado en
la frontera o muerto, porque no pensar en eso termina, en muerte, muerte
temprana trato de decir. De cualquier forma, hay gente que no piensa nada, en términos
reflexivos, no sé si es bueno o malo eso, no lo leo en términos éticos, lo que me
recuerda a eso que decía Virginia Woolf en Un
cuerto propio, en verdad citaba a un tipo que no recuerdo, el sujeto decía
algo así como que todos hablaban de que pensaban un montón y él nunca había realizado ese acto y Virginia Woolf respondía la
cita diciendo que por eso el hueón era un escritor de mierda, porque no pensaba
nada y a eso voy, no pensar te transforma en un ser de mierda, funcional
obviamente, pero de mierda, además que en un pésimo escritor. Siempre que me
acuerdo de ese libro se me viene a la cabeza ese poema de Christina Rossetti,
me gustan los primeros dos versos my
heart is like a singing bird/whose nest is in a water'd shoot, me parece
fabuloso, siempre que hablo de Virginia Woolf me acuerdo de la
Jimena, como que los tengo vinculados inconscientemente y me da risa, eso
demuestra que lo recuerdos son permeables, son volubles, tiene una capacidad
dúctil impresionante. Pensar es recordar, dice Céline, y recordar es soñar a
fin de cuentas, siempre es ficción, con esto no trato de validar la
subjetividad absoluta, para nada, por el contrario, la realidad es una sola, a
menos que estuviéramos en la matrix, entonces la realidad sería igual una, pero
además con una realidad generada por las máquinas sobrepuesta a la real
realidad, por así decirlo. De Matrix, pensaba
la otra vez, me gustan varias cosas, la que más me gusta, eso sí, es cuando no
sé qué hacía antes Neo, durmiendo creo, no estoy
seguro, la cosa es que va a desayunar y tiene que comer esa mierda que comen
que es como pegamento y uno de los miembros de la tripulación le empieza a
conversar –esa es mi escena favorita, o sea, mi dialogo favorito- de cómo las
máquinas sabían el sabor de las cosas y a su vez producían la sensación en los
humanos –igual la respuesta es fácil,
porque la matrix tiene que estar basada en un humano o varios humanos, al final
la matrix es una experiencia replicada y entregada al azar, no hay nada nuevo,
así que está destinada a la muerte y el caos como todo en el universo-, al
final el tipo le dice a Neo que negar nuestros propios impulsos es negar lo que
nos hace humanos. Qué cuático que dijera eso el tipo, esa escena igual me recuerda
la de Alien, la primera, ahí igual
están desayunando y queda la cagá, sale el xenomorfo o proto xenomorfo y como
que comienza la historia ahí, la verdadera historia, es un quiebre argumental
profundo, porque es ahí cuando los tipos pueden ver la expresión de sus
decisiones, de sus impuslsos, y en Matrix también, porque después Neo va a ver a Oráculo.
Estaba pensando la otra vez, pensando sobre pensar. Cuando
hablo de pensar no intento expresar la idea de distribución de tiempo, porque
la gente tiende a decir eso, confunde las cosas, pensar es un acto reflexivo,
una cuestión ontológica, igual que escribir, no trato de decir que soy un tipo
notable por hacerlo, sólo estoy mencionando que lo hago y que lo considero
importante y de hecho creo que el acto de pensar culmina en escribir, ahí queda
perfecto de alguna manera. Cuando alguien dice que pensó mal algo, que no lo pensó bien,
no sé, suena hasta lógico si uno lo repite varias veces, pero es una idiotez en
el fondo, obvio que lo que pasó es una mala distribución de tiempo seguida de
una mala priorización de elementos, pero eso ni por suerte es porque el proceso de
pensamiento no llegó a buen puerto, es porque el proceso no existió jamás,
igual es una estupidez conflictuar por una minucia así, al final el lenguaje no
termina en lo denotativo ni en lo aparentemente lógico, así que da igual, a lo
que iba es que hasta para ser un tarado hay que pensarlo, hay que pensarlo
primero y asimilarlo y luego me imagino que la cuestión se da sola y con el
tiempo uno prescindirá de pensar como esa gente que no quiere que vacunen a sus
hijos. Siento que esto tiene muchas veces la palabra pensar, como Solaris, dicen como mil veces pensar y mil veces recuerdo, una vez Pancho me preguntó sobre la película o a
lo mejor del libro, yo le hablé de la película, nunca he leído el libro, quizá
algún día lo haga, le dije que encontraba buena, se supone que la escena de la
autopista fue grabada en Japón, qué perfecto es el efecto que produce esa
secuencia, Tarkovsky era un tipo que pensaba mucho, está demasiado bien la autopista
como metáfora del viaje al espacio, igual me gusta la escena en que flotan y
creo que lejos lo mejor es cuando ven el video, a veces creo que esa escena de Belleza americana de los dos jóvenes
mirando la grabación de la bolsa es como un homenaje, a lo mejor lo sea
indirectamente, Sam Mendes igual es un tipo que piensa mucho y el efecto en los
personajes es parecido, después del video la suerte está echada para todos.
Estaba pensando la otra vez, pensando sobre pensar. Llegué a
la conclusión, igual es obvio, de que me gusta cómo piensa El Perfecto, yo leo
su blog, o sea, llevo un buen tiempo leyéndolo y encuentro que escribe bien. Pensaba
la otra vez que El Perfecto piensa como en solipsismos, como por denominarlo de
alguna manera, eso lo hace sumamente interesante, me gusta harto eso, de la
vereda contraria está Mocho, él piensa en puras galimatías, por eso no me gusta
su poesía ni nada de lo que escribe, yo no sé cómo pienso, me gusta creer que
pienso como esas máquina de Rube Goldberg, como que muchos pasos para hacer algo
simple, este texto es probablemente un ejemplo de eso, me di muchas vueltas y muchos preámbulos
y en verdad dije un par de cosas, como que me gusta Matrix y Solaris y que
encuentro importante pensar, todo estas palabras sueltas así, desperdigadas en
la nada para decir dos ideas culias, pero todos somos Josef K, así es la vida,
así es la literatura. Ahora, quería comentar que leí un texto del Perfecto en
el que hablaba sobre la inercia y la impermanencia, es bueno, me gusto harto lo
del principio igual, lo de la fuente de sodas a la que nunca entra, es un gran
texto, me gustó harto, quiero ser enfático en el harto. Me acabo de dar cuenta que escribí solipsismos en vez de solecismos,
pero igual bien, involuntariamente acerté todavía más, como sea, creo que las
palabras de él me trasmitieron una especie de sensación de orden, de armonía,
como que el movimiento dialéctico que plantea termina reafirmando una idea, yo
creo en todo lo contrario, en eso que dice Adorno de la dialéctica negativa, me
gusta harto Adorno, además se vestía bien. La cosa es que cuando el
Perfecto mira el movimiento al final ve equilibrio o equivalencia o no sé –esto
lo estoy infiriendo, no me consta que lo piense-, pero en verdad el movimiento sólo
revela la contradicción misma, la naturaleza conflictiva y violenta de las
cosas, pienso como Herzog en Grizzly man o como ese aldeano polinésico en Into the inferno que decía que al
final todo iba terminar siendo lava y sufrimiento y horror cósmico.
Estaba pensando la otra vez, pensando sobre pensar. Al
final, siempre al final, todo termina como la casa de Usher, Poe es el escritor
que más pensó, por lejos el que más pensaba, el segundo que más pensaba era
Cioran, él dijo “después de todo, seguramente hay algo real en este mundo” y en
verdad estaba citando a Keats, lo que me parece demasiado genial, porque fue
Keats el que ordenó que en su tumba pusieran “aquí yace alguien cuyo nombre fue
escrito en el agua” y recordar a Keats nos lleva inevitablemente al bueno de P.
B. Shelley y luego de pensar en él obvio que viene Mary Shelley, me gusta decir
que ella es la mejor escritora de la historia, siento que estoy enamorado de
ella. A propósito de mujeres escritoras, leí hace poco un poema de la Feña
Flores, Un amor que no moleste creo
que era el título o el primer verso, no estoy seguro si tenía título, pero el
poema era bueno, yo no podría escribir eso, o sea, me parecería horroroso
sentir eso, me desentiendo y a la vez me gusta, así es la verdadera poesía, el espíritu
de la literatura, el espíritu de la ciencia ficción. ¿Si fueras a Solaris,
quién aparecería? La respuesta es obvia.
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