1.- Modelo Referencial.
Voy a ser súper ramplón para explicar esto, porque aun sigo borracho y drogado. Mi conclusión en vista de todo lo que ha ocurrido es esta: no sé si conocen el modeló de Schrodinger - dicho sea de paso que no tengo idea como se escribe el nombre del sujeto-, es el modelo atómico cuántico, el último. En fin, la cosa es que con ese modelo se explica una situación que es bastante descriptiva de mi caminar borracho, y la actitud que se debería tener para ante la existencia humana, que es el efecto compton, que en síntesis ocurre cuando un fotón choca con un electrón en el modelo, hay unos videos de una enciclopedia que ilustra mi punto y la secuencia del fotón. No trato de expresar erratitud sino otra cosa, como los uroboros, pero no esa visión pajera de los estoicos griegos sino la del sísifo sonriente de Camus o la de Scully tatuándose. Más simple que eso, a mi en lo personal no me gusta el budismo tibetano, ni tampoco el tibet en términos generales, soy más pro chino en ese sentido, de todas maneras hay un elemento que me gusta harto, se llama buda airado o mahakala, es como un protector del canon, así que consecuentemente es una figura protectora del dharma. Lo interesante de estas imágenes con el buda airado son los dibujos, las posiciones, el fuego, el fuego que no es el ignis elementatus de los masones y agrupaciones laicas afines, sino un fuego que nace oscuro, un fuego de desagrado, el estado inmediatamente anterior a la beligerancia. El buda airado baila, guía y destruye obstáculos, una visión desde la estética marxista dirá que es una sencilla reconstrucción del elemento desplomado, infinito e impredecible del devenir del tiempo sobre el hombre budista primitivo. Yo comparto lo de Roberto Fineschi sobre la alegoría del tiempo que mencioné antes, pero me parece parcial, creo que el mahakala, el uroburo y hasta el efecto compton retratan una misma situación: la impermanencia. No al tiempo. Mi caminar borracho y la transitoriedad de la carne humana, tu cepillo de dientes que me pasaste afuera de la facultad el viernes en la noche y la bicicleta que inestabilizaste porque te movías mucho, es por eso que parte como parte el evangelio de San Juan. Primero el logos, ahí se encuentra la permanencia del nirvana, en la palabra.
2.- Jornada Fatal.
Como apartado: es obvio que mi revisión del final de Girls es más completa. El Rey Lear no se trata de traiciones y cariños mal direccionados, aunque es lo más evidente y simple leerlo así, es eso casi toda la obra, pero El Rey Lear se trata sobre El Rey Lear, sobre la locura, ese el es sema: la tormenta y la locura. Claro, es más rebuscado, pero de qué se supone que está hecha la literatura. La poesía es la posición antagónica del mantra, eso es definitivo y evidente, el posmodernismo ya hizo lo suficiente implantando esas ideas de mierda de verdades e interpretaciones relativas, del alejamiento del sujeto, desconstrucción de la historia y bla bla bla. Hay que parar con esa mierda. Me carga esa aspiración beatnik de reducirlo todo, odio la crítica feminista al minimalismo de Anna Chave porque es estúpida, me repulsa la idea de que exista en el mundo gente que crea que Andy Warhol y sus brillo box culias eran vanguardia. Lo que si me gusta es lo que dice Philip Roth sobre Carver en el último libro de poemas que sacaron de él y me gusta harto lo que dice Berger en los Modos De Ver sobre el pathos y el ethos. El texto de Berger ayuda a evitar la edificación de explicaciones miserables, cómodas y reduccionista sobre el arte - sobre una obra de arte-, porque es muy tentadormente cómodo identificarse con los personajes y creer que están hablando de uno, cuando en verdad la naturaleza nos es indiferente y silenciosa - verdad marxista número uno-. Hay que echarle una revisada a la filmografía de Herzog, porque de lo contrario volvámonos todos filisteos y no entendamos nada y creamos lo que nos es más conveniente para nuestras poco importante existencias y transformemos todo en una cuadrilla de frases de autoayuda para repetirnos silenciosamente en la cabeza cada vez que nos sentimos solos o terminamos con nuestras parejas.
3.- Pomodoro, Wellington.
Como sub apartado: hueón, en serio alguien puede bacilar, comprometerse o defender mucho a ese hueón de Marilyn Manson. O sea, me parece simpático, no creo que merezca ninguna apreciación más elevada que esa, porque tampoco uno puede decir que es groseramente detestable o malo lo que hace. Pero qué ignorancia más grande, ese hueón no hace más que repetir un concepto hedióndísimo en la historia del arte. Es que Marilyn Manson no compone ningún pero ningún solo elemento extra que Hans Bellmer no haya ya compuesto en sus fotografías, hay cosas en sus videos que no pueden ser más que una miserable copia de La Muñeca, una repetición burda acompañada de su música, música que es un tema abismalmente aparte, música que de todas maneras no encuentro muy interesante. Una propuesta pobre para gente pobre o incautos o repetidores. ¿Romper esquemas? Bellmer rompía esquemas, obvio si lo hizo en Alemania mientras estaban los nazis, Marilyn Manson no rompe nada, está en un contexto súper cómodo, achanchado haciendo sus mierdas de videoclips con gente con zancos y enfermos de poliomielitis.
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