No me gusta ser optimista, o sea, pienso que no es natural en mi. No quiero decir que sea pesimista tampoco, digamos que tengo la sensación de que todo está bajo control. No bajo control, otra cosa.
Me gusta cuando Juanpi sonríe y me cuenta que está buscando la banda de post-punk perfecta, que la encontró o que la va encontrar; es agradable escuchar a Camilo preguntándome canción por medio cuál es el tema que está sonando en su auto y a veces no me los sé, aunque yo puse la música; algunos días, me encuentro con Vladimir en la calle, nos tomamos una cerveza, a veces con el niño, a veces sin el niño; al niño le encargué que me comprara unas poleras y me llamó cinco veces para confirmar y comentar la educación sentimental una semana antes de que lo terminara; la Camila se durmió antes que yo, la quedé mirando harto rato, me gusta que sea pelirroja, me gusta cuando duerme y cuando habla de la Winétt de Rokha comiendo helado; un día pillé una agenda de Juanito y encontré un poema de él que era bueno, en verdad era bueno, a mi en verdad nunca me gustó demasiado la poesía de Juan, pero este es bueno, me dolió un poco leerlo de lo bueno; hace varios días, quizá ya un mes, a lo mejor menos, hablé con Medel en la biblioteca, me resultó agradable, pensé que estaba enojado conmigo, quizá lo esté, quizá no, fue irrelevante; acompañé a Claudio a comprarle un libro a su novia y pasamos por las florerías, por la parte donde venden pescado y me recordó cuando mi tío Alberto cocinaba, estaba templado; un día pasé de vuelta de mi casa y estaba la Romina con Juan Pablo tomando gin con gin, otro día pasé y estaban tomando vino blanco y esa vez me quedé a conversar; con la Camila pedimos una pizza para ver un partido de fútbol, hay una trenza que se hace la Camila con la que se ve hermosa, no se lo voy a decir o quizá se lo diga la tercera vez que se la haga, sospechó muy probablemente; me acordé de una trenza que se hacía la Jimena que igual le quedaba bien, que me gustaba, no la he visto de nuevo con esa trenza, pero si con tacos y no me gusta como le van los tacos, sí verla a ella, a veces, a soplos, tiene una profundidad no deseada en mis ojos, me gustaría conversar con ella de la quinta dimensión; Chicuelo un día me regaló un dulce, pero yo no como dulces, así que él mismo se lo comió si mal no recuerdo; la semana pasada la Pamela me habló media hora sobre un serie que ve de gente que revive, de unas persianas y cuadros, de muebles para el patio de mi casa de Iquique; fuimos al cine a ver gone girl, a veces pienso que me gustaría abrirle el cráneo a la Camila para saber que piensa, creo que algo así es la frase con que abre la película, pero me daría pena desarmarle la trenza que le queda tan bonita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario