Debo admitir la superioridad cuantitativa de la ciencia ficción, por sobre el western, para expresar la sensibilidad de los relegados, extranjeros y exiliados de fin del mundo. Creo que Blade Runner o Evangelion reafirma por completo el mito de la reivindicación del hombre por el hombre, el poder someterse a un Dios en estado de existencia, el terminar con el ciclo de caída y salvación de la humanidad. Lo mismo de que habla Tuco con Eastwood al final de El bueno el malo y el feo o lo que le explica Coburn a Juan Miranda en Giù la testa o simplemente la escena final de Django con Franco Nero en el cementerio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario