sábado, 28 de mayo de 2011

Credo in unum Deum - quinta o sexta parte-.


Te miré la cintura, la sien y luego seguí con el ombligo. Te seguí con la mirada un año entero.

Las piernas delgadas, la rigidez caminando y yo estaba encadenado a la reja. Me masturbaba pensando en ti, en tu culo, que no es pequeño pero firme. Quería tocarte la cintura, subir por las franjas hasta el vacio de tus axilas y sacarte el sostén. Quiero verte desnuda, quiero tus pezones color sol, y sol que aquí estoy yo. Mírame y dime que te gusta ir a caminar o pasear por el mall, ir a comer helado y cepillarte los dientes. A la mierda con el jazz, a la mierda con el monte Sinaí.

No hay comentarios:

Publicar un comentario