domingo, 11 de junio de 2017

Ayer estaba discutiendo no sé qué cosa, con alguien que no recuerdo, un conocido de un amigo. Es una estupidez, pero creo que hace rato no discutía con alguien de algo, digo discutir como confrontar dos puntos, como llegar a decirle al otro que se vaya a la mierda, renunciar al interlocutor. Como sea, eso me recordó una cuestión extraña que siempre me pasaba con Mocho y con alguna gente, un amigo de Iquique igual hace lo mismo. Recuerdo que Mocho a veces hablaba por mí, discutía por mí, siempre me llamó la atención eso, lo hace con Kid igual. ¿Cómo alguien te puede conocer tanto? Perdón, corrijo ¿cómo alguien puede pretender conocerte tanto?. Varias veces me ocurrió eso, que aunque en el fondo Mocho hacía para ganar su propia discusión, habla por la gente porque eso le da cierto aval moral a sus propis palabras. Igual pensaba que discutir es una actividad muy desgastante, a veces es mejor y más cómodo que hablen por ti, que supongan lo que uno diría, al final uno siempre va detentar el poder de decir lo que uno verdaderamente quiere decir. No sé si se sigue lo que trato de decir, yo no soy una persona confrontacional, todo lo contrario, soy sumamente tímido, tímido y nervioso, muy posiblemente por eso dejaba que Mocho hablara por mí, hay gente que perdería la cabeza con eso, pero a mí me daba lo mismo, me llamaba la atención, siempre lo hizo y lo hace hasta el día de hoy, si uno lo piensa eso me vuelve un personaje de ficción de alguna manera. “a Enzo no le gusta ese director, lo encuentra pretencioso’’ “lo que pasa es que ese tipo de poesía Enzo la encuentra barroca”. Me acuerdo y me da risa, sería gracioso contradecir la afirmación, algún día lo haré. Ésto una vez se lo comenté a Kid, le dio risa también, nos reímos un buen rato. Todos somos un poco ficticios, como lo que dice Herzog sobre los documentales, hace algunos meses atrás leí un libro de Philp K. Dick, Fluyan tus lágrimas dijo el policía, así creo que va el título, se trata de un presentador de televisión que un día después de un incidente ultra random pierde su identidad, ya nadie lo recuerda y no hay registro de él ni nada, es angustiante a momentos la situación del sujeto, buen libro, se lo comenté a Kid y le dije que me recordaba a King of comedy, el inicio de esa película es muy bueno, los primeros veinte minutos me gustan harto. En fin, a lo que iba es que en la novela de Dick hay un policía, como el jefe del departamento, y dice una frase que me ha dado vueltas desde que la leí. La realidad negada vuelve para atormentarnos, eso dice el policía. Toda historia de amor es una historia de fantasmas, dice Foster Wallace en el Rey pálido, me gusta esa frase, ni diré a quién me recuerda cuando la pienso, es obvio, tan obvio que no tengo ni que escribirlo. La cosa es que esa frase Wallace dijo que pertenecía a Virginia Woolf, pero leí un artículo de un biógrafo del autor que refutaba la afirmación, al parecer la escribió Christina Stead en un poema para su esposo, pero es improbable que Wallace la haya tomado de allí porque nunca se publicó en estados unidos ese poema y es sumamente improbable que el autor haya tenido forma de conocer la publicación de la escritora australiana, que cabe decir que es súper buena, hace poco me compré un libro de ella.


Sobre Mocho, creo que voy a dejar que hable por mí, en verdad no hace ningún daño, al final como diría Fitzgerad en Suave es la noche: sólo la parte inventada de nuestra vida, la parte irreal, ha tenido alguna estructura y belleza. Sobre lo segundo, la gran idea parece ser que es: La realidad negada vuelve para atormentarnos, porque todas las historias de amor son historias de fantasmas. Ahora, espero que esa frase me la adjudiquen a mí, le voy a decir a Mocho o alguien más que diga que yo la inventé, además suena como algo que yo diría, eso creo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario